Destruir en mil pedazos todos los objetos antes de que puedan aplastar a los indefensos blobs lunares.
La luna está habitada por felices criaturas con mejillas sonrosadas llamadas Maro, que adoran jugar a atrapar con la frente y atiborrarse de aperitivos. ¡Pero oh no! Aquí viene una lluvia de pesados bienes de consumo de la Tierra, bienes que no son comestibles y tienden a aplastar a los pobres Maro si no se apartan, lo cual no son lo suficientemente inteligentes para hacer. Entra tú en el papel de un pastor robot equipado con un jet-pack, con una mirada enloquecida en tus ojos y una gran pala en tus inquietos puños metálicos. Tu trabajo es hacer añicos todos los televisores, fonógrafos y otros objetos contundentes que caen antes de que puedan aplastar a los indefensos blobs lunares. Tu trabajo secundario es permitir que los alimentos lleguen a los hambrientos Maro, para que puedan comer y crecer. Cuando alcancen un cierto tamaño, una rampa los llevará y tú pasarás al siguiente nivel de carnicería. Para resumir, si no es comida, rompa. Si es comida, no lo haga.