RDP Remote Desktop para Windows es la forma más sencilla de operar un PC con Windows desde un Mac. Cuando digo más sencilla, me refiero a que no hay instalación en tu servidor, ni configuración, ni registro; todo lo que necesitas hacer es introducir la dirección IP de tu servidor. La interfaz es muy nítida y clara, y no hay más botones redundantes ni información distractora. Una vez que estés conectado a tu servidor, puedes tomar el control total de él sin latencia, como si estuvieras sentado frente a él. Ayuda a un familiar con sus problemas de Internet, procesa un archivo almacenado en tu PC de casa cuando estás fuera, o controla el ordenador en tu laboratorio cuando estás en casa, todo desde tu Mac.